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Este jueves 14 de Octubre se llevó a cabo, en el auditorio del Archivo General de la Nación, la conferencia “Espejismo y realidad: Maximiliano y El Diario del Imperio” presentada por la doctora Luz Hernández Sáenz, donde nos hablo acerca de su investigación del segundo imperio, hace referencia y nos invita a tomar este periodo como base para entender la etapa que éste antecede. El evento duro aproximadamente 1 hora y en la cual agradeció al Archivo por el apoyo brindado y por su próxima publicación.

La conferencia comenzó a las 11:10 am, la Dra. Erika Pani fue la encargada de hacer una breve reseña de los logros y estudios de la Dra. Luz Hernández Sáenz. Apoyada en una presentación visual la Dra. inicio hablando de la fragmentación que se ha hecho al siglo XIX: “Más que como un paréntesis el imperialismo de Maximiliano de Habsburgo debe verse como un puente entre dos etapas históricas”. Continuo con una muy clara y concisa explicación acerca de la “Salubridad pública del siglo XIX” donde definió términos y explicó detalladamente las áreas de salud y medicina en la ciudad de México en este siglo. Dio datos pequeños pero muy importantes como: que en este periodo es donde se separa la educación médica y la salubridad, se reconoce a los animales como un problema grave de salubridad en México, se hace un código sanitario; así mismo mencionó cronológicamente fechas importantes para el tema.

La segunda parte de la conferencia, se refirió al “Diario del Imperio” que fue publicado por primera vez el 1° de enero de 1865 con un decreto que lo hace el periódico oficial del imperio y se dejó de publicar a la muerte de Maximiliano de Habsburgo, el día 19 de junio de 1867.

En un principio se publicaban decretos, leyes, nombramientos y jubilaciones, por mencionar algunas, con el tiempo se le fueron anexando algunas secciones como: noticias del interior, noticias del exterior, operaciones militares, variedades, diligencias, servicio de correros, denuncias y solicitudes, así como, anuncios o avisos.
El Archivo General de la Nación publicará próximamente la investigación de la Dra. Luz Hernández Sáenz: “Estudio introductorio e Índice de El Diario del Imperio (1865-1867)”. También se hará una digitalización de este diario oficial.

Este trabajo tiene dos objetivos principales: uno es reconocer a el Diario del Imperio, como una fuente histórica indispensable para el estudio del segundo imperio y por otro lado, facilitar la labor de los investigadores y hacer el Diario del Imperio más accesible tanto para estudiantes como al público en general.”

El Diario Oficial de la Federación surge por la necesidad de dar a conocer las disposiciones oficiales que emanan de los poderes del Estado; tiene la función de publicar a fin de que sean observados y aplicados todos los actos expedidos por los poderes de la Federación en el territorio nacional: leyes, reglamentos, acuerdos, circulares, etc. En 1843 se reafirmó la obligación del Ejecutivo de publicar las leyes en el transcurso de seis días después de la sanción. En 1867 el Diario Oficial del Gobierno Supremo de la República daba a la luz pública una circular del Ministerio de Relaciones Exteriores y Gobernación, donde se informaba que “Las leyes y demás disposiciones de las autoridades federales, son obligatorias por el hecho de publicarse en el Periódico Oficial del Gobierno Supremo.”
El periódico oficial surge el 2 de enero de 1810, cuando comenzó a circular la primera publicación regular titulada Gaceta del Gobierno de México. La redacción estuvo a cargo de don Juan López de Cancelada y la impresión de don Alejandro Valdés. Este periódico se publicó por última vez el 29 de septiembre de 1821. El 2 de octubre del mismo año, Agustín de Iturbide acordó con don Alejandro cambiarle el nombre a Gazeta del Imperial de México, aunque un año después quedaría finalmente como Gaceta del Gobierno Imperial de México, nombre que mantuvo hasta la caída de Iturbide.
Son copiosos los nombres que ha llevado el órgano de divulgación federal. Muchos de los cambios de nombre que sufrió el periódico oficial fueron reflejo de la inestabilidad política que vivió el país. Cada grupo político que llegaba al poder procedía a rebautizar la publicación a su gusto. Durante la Guerra de Reforma de 1858 a 1860, se presentó el primer caso de duplicidad de publicaciones oficiales: por un lado el gobierno liberal, encabezado por Benito Juárez, publicaba su órgano oficial en Veracruz; por su parte los conservadores publicaron los propios.
Entre 1863 a 1867 volvió a duplicarse la publicación. Los liberales tuvieron que abandonar la capital y llevaron su Diario del Gobierno de la República Mexicana a San Luis Potosí. El diario oficial del Imperio de Maximiliano, respaldado por el ejército francés, se llamó primeramente Periódico Oficial del Imperio Mexicano, posteriormente, su nombre definitivo fue El diario del Imperio.

Luz Hernández Sáenz, historiadora social que se especializa en la profesión médica de México y de las instituciones durante los siglos XVIII y XIX. Actualmente está trabajando en la influencia de la medicina francesa en la organización de la atención de salud y saneamiento en México. Es profesora de historia de Latinoamérica y directora del Programa de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Western Ontario en Canadá. Forma parte de la American Association for the History of Medicine (AAHM), LA Canadian Society for the History of Medicine (CSHM) y la Canadian Latin American and Caribbean Studies (CALACS/ACELAC), entre otras organizaciones académicas.
En México egresó de la Universidad Iberoamericana; posteriormente obtuvo una maestría en historia en la Universidad de Calgary, Canadá; su doctorado lo cursó en la Universidad de Arizona. Sus principales líneas de Investigación son México, siglos XVIII y XIX e historia social de la medicina Es especialista en temas relacionados con el México de la era colonial, Latinoamérica, el renacimiento y la reforma protestante. El Archivo General de la Nación publicará próximamente su investigación, estudio introductorio e Índice de El Diario del Imperio (1865-1867). Entre sus publicaciones podemos encontrar las siguientes:
  • “Contrabandistas en la frontera: el tráfico ilegal de armas a Sonora, 1912-14”, en Memorias. Simposio de Historia de Sonora, Hermosillo, 1986.
  • Learning to Heal: The Medical Profession in Colonial México 1767-1831, New York, Peter Lang Publishing, 1997.
  • “Medicos Criollos y Cirujanos Peninsulares:Criollo Nationalism and the Medical Profession,” Canadian Journal of Latin American and Caribbean Studies, vol. 25, núm.44, enero de 2000.
  • “Reducida a la más mínima expresión: Reevaluación de la medicina mexicana a fines del siglo XVIII” Proceedings of the International Congress of History of Science, México, julio de 2001.
  • “Mexican Colonial Curers and their Cures” (en coautoría con George M. Foster), en Mesoamerican Healers, Alan Sandstrom y Brad R. Huber (eds.), University of Texas Press, 2001.
  • “Matters of Life or Death: Patients and Practitioners at the Hospital of San Pedro, 1790-1802”, en Bulletin of the History of Medicine, invierno de 2002, vol. 76.
  • “Pues no haviendole aquí…’ Médicos extranjeros residentes en México 1750-1850”, en Migrantes y Comerciantes, origen y formación de la oligarquía mexicana, Puebla, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, 2002.
  • “Boticas y boticarios en el México colonial”, en A Pie. Crónicas de la Ciudad de México, salud y ciudad, Consejo de la Crónica de la Ciudad de México, número 14 (marzo 2007).
Minutos después de las doce de la tarde dio inicio la conferencia a cargo de la doctora Luz Hernández Sáenz, quien nos habló del papel que desarrolló  Maximiliano de Habsburgo durante su reinado y de la posterior creación del Diario que incluía todas las noticias a cerca de ese imperio.
La doctora Sáenz aseguró que esta época no se debe de ver por partes desiguales y desunidas dentro de la historia de México, sino más bien como toda una unidad que contribuyó para crear y establecer dentro de nuestra nación, diversas formas de pensamiento y de concepción de la realidad de ese entonces. De esta manera debemos de ver un todo que viene desde principios del siglo XIX hasta el momento en que  llega Porfirio Díaz a la presidencia de nuestro país.
Es así como  nos percatamos de la gran relevancia para la historia de nuestro país y para todo lo que se desarrolló dentro de estos años la estadía de Maximiliano, pues marcó no solamente una época por el hecho de haber gobernado, sino también porque constituyó nuevas formas de vida al interior de nuestro país.
Y dentro de estas nuevas formas, fue como se formó el Diario del Imperio; el cual se encargó de mostrar la doctora mediante algunas diapositivas que nos dejaban ver algunas páginas del interior de este importante documento. Salió a la luz el primero de Enero de 1865 bajo el decreto de ser un periódico oficial que contenía una gran variedad de contenido como leyes, decretos, artículos de importancia general, etc.; esto sólo dentro de la parte oficial, ya que su estructura también estaba formada por otra parte no oficial dentro de la cual se incluían informes perfectos de entidades de la República Mexicana, noticias de algunos estados, del exterior de Europa y sobre todo de Estados Unidos, porque, como bien dice la doctora, México estaba pasando por un momento en el cual se tenía un gran gusto por todo lo relacionado a Europa y en especial a Francia.
No todos podían tener acceso a este periódico, había un gran nivel de analfabetos dentro del país y aunque este reinado se caracterizó por una gran labor de Carlota, la esposa de Maximiliano por querer alfabetizar a todas estas personas, la verdad es que muy pocos  podían leer y debido, su hechura también atendía a ciertos intereses.
La charla de la doctora ante todos los presentes se dio de una manera fluida y sin ninguna interrupción. Con cada diapositiva mostrada nos adentraba en cada página de este periódico y en lo que significaba. Había también otras secciones dentro de este material que estaba bajo el título de “variedades”; donde se incluía, por ejemplo, instrucciones para cultivar, descripciones geográficas, notas de interés general, denuncias, solicitudes, solicitudes de patentes y diversiones públicas como anuncios de teatros y circos, entre otras cosas.

Es así como a través de cada sección nos fue dibujando paralelamente a la sociedad de esa época y las formas en las que vivían y convivían.  A  lo largo de una hora y media pudimos reconocer cada página e inevitablemente compararlo con lo que ocurre hoy en día en nuestra sociedad.
El diario del imperio nos deja su fastuoso contenido y la Doctora Sáenz nos lo presentó de una manera amena donde más allá de sólo mostrarnos esta parte de la historia en México, nos provoco una enorme concientización a cerca de esta época y de su importancia para el legado de México.

Después de abordar el pasado jueves 14 de octubre, la conferencia “Espejismo y realidad. Maximiliano y el Diario del Imperio” donde la doctora Luz Hernández Sáenz, radicada en Canadá y de visita en México, expuso algunos de los datos que encontró en la realización del índice de dicho diario, próximo a publicarse en colaboración con el Archivo General de la Nación. En entrevista nos comento:

El trabajo el historiador, entre otras tantas de sus actividades, es la consulta de documentos. Es así que la realización de un índice del Diario del Imperio desea se convierta en una herramienta útil para los investigadores y todo aquel que intente tener un conocimiento del siglo XIX en nuestro país, pues a pesar de ser la mirada del Imperio, permite leer detrás de ésta la otra parte no declarada.

Dicho proyecto inicio con la curiosidad de escribir sobre el siglo XIX, y la historia social de la medicina, “porque no hay nada escrito aún sobre que contenga todo este siglo recientemente, el último compendio se escribió en el siglo XIX. Yo quería concluir con el Imperio de Maximiliano, entonces fue así como me empecé a meter en este tema y en el Diario del Imperio” pues “es importante conocer no solamente las diferencias ente dos etapas históricas importantes, como son la Reforma y el siglo XX, es imprescindible conocer los periodos intermedios que dan sentido al siguiente.”.

En cuanto a la importancia del conocimiento histórico del siglo XIX en general, comentó sobre la necesidad de investigaciones sobre la republica restaurada, pues según su criterio es un tema que no se a trabajado lo suficiente, por lo tanto deja un hueco en la comprensión de una etapa que sentó las bases del siglo XX.

Y concluyo comentando sobre la utilidad del conocimiento de la histórico de nuestro país, “pues te das cuanta “que México no ha cambiado en muchas cosas no han cambiado”

Respecto a sus actividades de investigaciones actuales nos refiere “estoy escribiendo un libro sobre la profesión medica, la enseñanza de esta en el siglo XIX y como durante el periodo de la Independencia hasta antes de el Porfiriato, como se forma la profesión y de la lucha por mantener el control sobre la educación medica”.