Un día en la Casa de Moneda



Minutos antes de la una de la tarde el maestro y doctor Felipe Castro Gutiérrez se encontró con su público para hablar acerca de la vida cotidiana en la Real Casa de Moneda en México, investigación que está por concluir y que fue presentada en el auditorio “Fernando de Alva Ixtilxóchitl”, ubicado dentro del Archivo General de la Nación.

Salón con un cálido techo de madera que albergó alrededor de cincuenta personas para poder escuchar a lo largo de poco más de una hora la vida que entrañaba dicho lugar; pero no solamente esa cotidianeidad de las personas de mayor jerarquía y los visitantes de honor que accedían diariamente, sino sobre todo, de esa gente que tenía bajo sus manos la producción y la responsabilidad de echar a andar diariamente a esta casa tan histórica, es decir, los operarios.

¿Quién de nosotros se imagina la vida de estas personas allí dentro? De eso se encargó Castro al ponernos al tanto de cada detalle mediante su narración fluida y la ayuda de algunas diapositivas que nos permitían comprender y en otros casos complementar de mejor manera los datos o explicaciones que nos regalaba.

De la convivencia diaria de todos los trabajadores de los más diversos orígenes como mulatos, indios y criollos, entre otros, resultaban relaciones no sólo laborales sino más allá, tan personales a tal grado de conformar nuevas familias, encontrar nuevos amigos y nuevas vivencias que lograban traspasar las paredes y dejaban vestigios; experiencias varias con las que se sirvió Felipe Castro, el investigador, para poder documentar la cotidianeidad de esos hombres, y digo hombres, porque este oficio se caracterizaba por ser solamente designada para ellos; hecho que los llenaba de masculinidad y en donde se encontraba gran parte del orgullo de pertenecer a dicho trabajo.

Algunos de los temas generales abarcados durante la plática fueron la recreación, que resulta interesante porque nos adentra en la forma total de vida que solían manejar más allá del trabajo. Pulquerías, juegos, mujeres, etc., se convertían entonces en un lugar obligado después de haber dejado su esfuerzo en las labores diarias. La salud en ellos, otro tópico fundamental para que no se viera interrumpida la producción diaria de monedas, nos la dio a saber a través de algunos testimonios extraídos de libros que nos ampliaron la visión de las principales patologías que contraían, y que eran las que más los aquejaban en general por esas extenuantes horas de trabajo dentro del lugar.

De esta manera es como nos ofrece nuevas perspectivas que nunca antes se habían dado a conocer debido a la falta de una investigación en el caso, al sesgo de información o a la poca información que hay.

Es así como se dio por terminada esta sesión en donde hubo total retroalimentación por parte de las personas presentes al poder darle sus inquietudes y preguntas al maestro para poder ser respondidas y explicadas. Un gran interés fue el que despertó esta parte y que complementó de gran manera el entendimiento de este gran tema.