Son muchas las personas que caminan por la calle Ángel Peralta, algunos se dirigen al metro o al palacio de Bellas Artes, otros se internan por los corredores de la Alameda. A lo lejos se escucha la melodía del organillero que está en la salida del palacio, la cual se mezcla con el bullicio y la música que venden en los comercios ambulantes ubicados del monumento a Beethoven a la avenida Juárez. “Todos esos puestos son los que el gobierno retiró del Eje Central y de varias calles…” comenta aquel hombre que ha vendido elotes durante años en la fuente central de la Alameda y que se rehúsa a dar su nombre. Refiriéndose a mil 500 de los más de 15 mil comerciantes que en el año 2007 fueron desalojados del perímetro “A” del Centro Histórico, aunque hoy en día aún pueden verse varios de estos trabajadores informales realizando sus labores dentro del mismo lugar.


Lo anterior ha derivado en un conflicto que los comerciantes autodenominados “históricos” demandan que “sólo se reconozca a las 12 organizaciones históricas con más de 30 años en la zona” (“Ortega Cortés, Yasmin y Quintero M., Josefina. Comerciantes históricos piden rescatar la Alameda Central. La Jornada, 24 de Marzo de 2010.), pues se les acusa de modificar el comercio tradicional. Incluidos dentro de los llamados “invasores” a los comerciantes de nacionalidad china que también encuentran en este espacio su fuente de ingresos. Conflicto aún vigente.

La fuente central es el vértice. Si accedes por los corredores del metro Hidalgo, tal vez encuentres fuentes por donde no corre el agua, mujeres policías que están comprando discos piratas, jóvenes compañeras de trabajo que se sientan a platicar sobre chismes de la oficina; al llegar al núcleo verás que en dirección a la torre Latinoamericana está el bazar de los ambulantes, en donde se venden artesanías, ropa de manta, imágenes de ídolos místicos, libros, baterías para celulares, películas y discos de música pirata, entre otras cosas.

Si te internas por el corredor que está saliendo del metro Bellas Artes, el cual te dirige a la fuente de Venus, verás que a los alrededores hay gente acostada sobre los jardines, y un rastro de caca te dirigirá justo a la esquina de Dr. Mora y Av. Juárez; el recorrido que hace la policía montada. “Aquí ya no asaltan porque andan los de la policía montada, luego andan otros en moto o bicicleta…”

Los comercios de comida chatarra abundan en cualquier punto de la Alameda: nieves, papas, churritos, chetos, algodones, hamburguesas y hotdogs, dulces, elotes… “Algunos de los turistas sí vienen y compran elotes, pero son medio especiales. Los japoneses y norteamericanos casi no compran, los latinos sí y a los coreanos les gusta mucho. De la gente de aquí compran más chavos, porque vienen muchos enamorados. Ahorita por ser vacaciones también compran las familias…”

La mayoría de las personas que acuden a la Alameda son parejas, en su mayoría jóvenes de clase media y baja; también es frecuente ver turistas. Sin embargo, en época de vacaciones la gente aprovecha para dar un paseo por las tardes, algunos llevan a su mascota y otros a sus hijos, los cuales juegan y corren por los jardines, el kiosco o por los escalones del Hemiciclo a Juárez.


El kiosco se encuentra a la altura de la fuente central, y a un costado de la avenida Puente de Alvarado. Desde ahí se pueden ver los corredores: los que van para el metro Hidalgo están sucios, tienen hojas que tiran los árboles; los que van para el metro Bellas Artes tienen árboles talados. “Ahorita el gobierno tiene planeado rehabilitar la Alameda, por eso están talando árboles y dejando crecer el césped. Me interesa llevar a la delegación algunas propuestas…” comenta el hombre de los elotes, quien da cuenta del programa de rehabilitación iniciado en abril por el Gobierno del Distrito Federal (GDF), este año, “que incluye recuperación del arbolado, jardinería y rescate de los andadores de adoquín, los cuales en su mayoría están destruidos o deteriorados” (Gómez Flores, Laura. La Alameda Central tendrá cirugía para recuperar el primer parque de America. La Jornada, 26 abril 2010.).